miércoles, 12 de diciembre de 2018

Cuaderno de notas: Monturas exóticas para D&D 5e, pensado específicamente para Eberron.



Estaba yo platicando con mi esposa lo que encuentro fascinante del escenario de Eberron: todas esas aplicaciones de la magia como no ocurre en otros escenarios. Y me dijo "¿Por qué limitarse a los caballos o los dinosaurios de Talenta como monturas habiendo tanta y tan amplia variedad de criaturas, incluyendo medios mágicos directos o indirectos para su crianza y entrenamiento?", dejándome con una espinita por notar otras variedades. En breve empezaré a leer La Ciudad de las Torres de Keith Baker, para descubrir qué maravillas me aguarda el autor del escenario.
Mientras tanto, yo aventuro una lista que he elaborado a partir del Monster Manual (MM), el Volo's Guide to Monsters (VGtM) y el Tome of Beast (ToB) del Kobold Press, ordenados por su nivel de desafío (CR). Aún no puedo afirmar esta lista sea extensa, pero agregaré más elementos a posterior.
Una regla de casa que yo sigo es que si el CR o la Inteligencia de la criatura son mayores a las del jinete, todas las pruebas de interacción con la montura tienen desventaja.

0

Deer MM 321 (Small riders only)
Goat MM 330 (Small riders only)
Hyena MM 331 (Small riders only)
Vulture MM 339 (Small riders only)

1

Giant Crab MM 324 (Small riders only)
Giant Weasel MM 329 (Small riders only)
Mastiff MM 332 (Small riders only)
Mule MM 333 (Small riders only)
Pony MM 335 (Small riders only)
Camel MM 320

1/4

Boar MM 319 (Small riders only)
Giant Badger MM 323 (Small riders only)
Giant Frog MM 325 (Small riders only)
Giant Wolf Spider MM 330 (Small riders only)
Panther MM 333 (Small riders only)
Wolf MM 341 (Small riders only)
Dimetrodon VGtM 139 (Small riders only)
Pteranodon MM 80 (Small riders only)
Axe Break MM 317
Draft Horse MM 321
Elk MM 322
Giant Bat MM 323
Giant Lyzard MM 326
Giant Owl MM 327
Riding Horse MM 336
Hadrosaurus VGtM 140

1/2

Ape MM 317 (Small riders only)
Black Bear MM 318 (Small riders only)
Giant Wasp MM 329 (Small riders only)
Reef Shark MM 336 (Small riders only)
Rust Monster MM 263 (Small riders only)
Crocodile MM 320
Giant Goat MM 326
Giant Sea Horse MM 328
Warhorse MM 340
Warhorse Skeleton MM 273
War Ostrich ToB 308

1

Death Dog MM 321 (Small riders only)
Deinonychus VGtM 139 (Small riders only)
Brown Bear MM 319
Dire Wolf MM 321
Giant Eagle MM 324
Giant Hyena MM 326
Giant Spider MM 328
Giant Toad MM 329
Giant Vulture MM 330
Lion MM 331
Tiger MM 340
Hippogriff MM 184
Giant Strider VGtM 143

2

Guard Drake MM 157 (Small riders only)
Shadow Mastiff MM 189 (Small riders only)
Awakened Tree MM 317
Giant Boar MM 323
Giant Constrictor Snake MM 324
Giant Elk MM 325
Hunter Shark MM 330
Polar Bear MM 334
Rhinoceros MM 336
Saber-Toothed Tiger MM 336
Auroch VGtM 207
Quetzalcoatlus VGtM 140
Allosaurus MM 79
Carrion Crawler MM 37
Griffon MM 174
Giant Ant ToB 23

3

Basilisk MM 24 (Small riders only)
Giant Scorpion MM 327
Winter Wolf MM 340
Worg MM 341
Ankylosaurus MM 79
Owlbear MM 249

4

Elephant MM 321
Stegosaurus VGtM 140
Serpopard ToB 343

5

Giant Crocodile MM 324
Giant Shark MM 328
Triceratops MM 80
Bulette MM 34
Catoblepas VGtM 129

6

Mammoth MM 332
Chimera MM 39
Wyvern MM 303

7

Giant Ape MM 323

8

Hydra MM 190
 


domingo, 9 de diciembre de 2018

Relato para La Sombra del Rey Demonio: Baga la Orcona (Parte I)

Ranger Orc by lithriel
Ranger orc por Lithriel
 Las cenizas se dispersaron más con el último aleteo del dragón alejándose. Mientras Baga cubría sus ojos, respingaba la nariz esperando olisquear algo más que la sangre negra de su raza dispersa en el suelo. Restos de las otras orconas yacían desparramados, trozos de una u otra compañera de filas, y entre ese desastre estaría su brazo derecho. Al recordarlo tanteó su muñón desgarrado por encima del codo. Dolía, pero había quedado cauterizado con el fuego de la pelea, una herida que hubiera desmayado de dolor al más fuerte de los guerreros humanos. Se tambaleaba confundida. Buscó inútilmente tardando un momento en darse cuenta lo inútil que sería encontrar su miembro; si bien pudieran existir galenos capaces de adherir con magia un miembro perdido nuevamente al cuerpo, seguro serían lo bastante raros y costosos para encontrarse en los ejércitos imperiales, y menos todavía entre las filas de orcos. Mientras tanto, el frenesí del combate todavía le dominaba y le impedía sentir todo el dolor.
Tras una revisión se descubrió como la única sobreviviente. Se agachó a tomar un hacha del suelo cuando de su boca salió el vómito de sus entrañas, sorprendiéndola. Debía ser la pestilencia de la carne quemada de sus compañeras, las cenizas levantándose, el humo cubriendo el campo. Las habían enviado por ser las mejores, las más fuertes, un cumplido entre los orcos que se precian de venir al mundo para hacer la guerra. “¡Padre Muerte, recibe a las hijas que a tantos enviaron a tu Inframundo!”, rezó Baga en su mente. Incluso la victoria pírrica contra el dragón era para sentir orgullo, y Baga había vomitado en su honroso campo de batalla. “¡Patética!”, pensó de sí. Docenas de combates anteriores y nunca había experimentado esa sensación tras un combate. Solía vomitar tras una de las orgías en las barracas, donde fluye vino, opio, carnes, semen, sudor y demás fluídos, que la revoltura de todo lo provoque, o incluso sea recurriendo a tocar el fondo de la garganta con un dedo para vaciar el estómago y seguir el festejo. Pero nunca en el campo de batalla.
Tenía que salir de ahí, tenía que encontrar el camino de regreso, en la barraca podría descansar como debe cualquier guerrero del Imperio, un espartano catre bajo un techo, recomponerse y prepararse para el siguiente combate. Aún sin un brazo una orcona puede ser letal. Quizás le cubrieran con las investiduras de un oficial, las condecoraciones de una veterana, que le ciñan el casco negro y liso que le oculte  medio rostro excepto dos agujeros para sus ojos, dejando libre su boca para lanzar las órdenes desde atrás de las filas, con la armadura completamente negra poblada de púas donde cuelgue recuerdos de sus batallas, y hasta se ahorrarían las piezas del brazo derecho. O puede que no le den ninguna armadura, que al contrario, la dejen desnuda excepto por un alambre de púas rodeando su cuerpo, le den una cimitarra y la junten con las manadas de guerra, donde están todos los orcos lisiados pero aún capaces de luchar una última vez dopados con drogas de combate. De ambas posibilidades le emocionaba más el sumar su rugido a las manadas antes que el aburrimiento de ver la batalla en la distancia, y las manadas eran las primeras en ir al encuentro del enemigo, soltadas como bestias, recibiendo primero las descargas de fusiles enemigos, los hechizos de los magos de batalla, rompiendo las filas de lanceros y alabarderos, agotándoles munición, magia y valor antes que las auténticas legiones de orcos le recuerden a los ejércitos por qué el Imperio es grande y lo inútil que es oponerse. Pero Baga cae en ese momento, agotada, y aún así tarda en sumirse a la inconsciencia mientras aspira polvo del suelo, mientras todo se vuelve borroso y cree escuchar a alguien que camina a su encuentro instantes antes de la oscuridad.
Apenas siente su cuerpo siendo arrastrado con dificultad, sus miembros flácidos dejando rastro en la arena. Le pesan los párpados, se esfuerza por abrirlos y nota que la alejan del campo de batalla. Más aún es incapaz de voltear la cabeza para ver quién le arrastra jalando de su armadura. Un animal salvaje la hubiera devorado en el mismo lugar donde sucumbió, y si fuera para llevar alimento a sus crías habría arrancado un trozo antes que arriesgarse a ir más lento llevando todo su cuerpo con pesadez. Estos pensamientos agotan lo último de sus esfuerzos, y el mundo se volvió oscuro.