viernes, 28 de septiembre de 2018

Relato para Dungeons&Dragons: Zelzar, el pontífice, fuera de las murallas.

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Dicen que todos avanzaban fuera de la ciudad, muchos y en fila, por el Largo Camino hacia el norte. Eran perseguidos,  a quien insistía permanecer en la ciudad se le mataba, y cuando salieron por las puertas de la ciudad vieron arqueros y ballesteros apostados en las murallas. Columnas de humo aún se alzaban desde las catedrales quemadas por el dragón rojo. En las puertas los soldados se encaramaban tras sus escudos de torre y lanzas en ristre, empujando esa muchedumbre, mientras detrás el resto del pueblo arrojaba basura o alguna piedra a los expulsados. “¡Fuera los fanáticos! ¡Muerte a los clérigos! ¡Abajo su corrupción!” se escuchaba por toda la ciudad, y los vítores y aplausos seguían detrás a los soldados cuando dirigían a los fieles a la salida.

Pero callaban cuando Zelzar, el anciano pontífice, caminó apoyándose en su báculo. Ningún soldado se le acercaba, nadie le arrojó basura, y los vítores se apagaban ahí donde pasaba, lento pero sin detenerse. Finalmente salieron todos los fieles, y los soldados de lanza y escudo marcaron filas bloqueando la entrada, que cerró puertas a sus espaldas, mientras veían cómo la multitud formó una línea que intentaba seguir el Largo Camino fuera de la Ciudad de los Esplendores. Quizás para alguno le recordara a las procesiones que practicaban a lo largo del año, pero sin el fervor ni la alevosía de entonces. Se dice que algún soldado tragó saliva mientras los veía alejarse al norte, soltando su lanza, su escudo y uniéndose a la fila retirándose la armadura mientras su capitán le gritaba la pena por deserción, pero son muchas las cosas que se cuentan.

Dicen que Zelzar, uno de los últimos en salir por las puertas, notaba que algún soldado abandonaba filas y le bendecía su buena conciencia mientras el resto mantenía posiciones, pero lo que asegura la mayoría fue su mirada, pronosticando lo que ocurriría a continuación, y vista al frente caminó aún más lento. Los que caminaron a su lado se le acercaban preguntando porqué su retraso, respondidos sólo por unos ojos vidriosos y un rezo musitado. Comprendieron y las lágrimas se les contagiaron. Muchos más empezaron a retrasar sus pasos, mientras unos pocos corrían apurando a los de enfrente. A cierta distancia de las murallas se detuvo Zelzar, y eso lo vieron todos desde las almenas, cómo se arrodilló, palpando el mullido pasto por última vez cuando una saeta le atravesó la nuca.

Décadas han pasado, pero los adultos aún cuentan a los niños que esa fue la última batalla que se libró contra los fanáticos. Les dicen que estos pelearon endemoniadamente, pero que los valientes soldados les repelieron fuera de las murallas. En la ciudad ven los templos destruidos y a las más fuertes catedrales deformadas para otros usos. Les insisten tanto y tan convencidos de que pese a la bravura de los soldados, aquellos supersticiosos lanzaron una última maldición, la que dio origen a los Campos del Odio Insepulto, la densa niebla indisoluble que cada año crece y casi está por rodear la Ciudad de los Esplendores, infestada por horrores que no descansan. Pero quien temerario se adentre en los Campos notará que ninguno de los cadáveres andantes tiene armas ni armadura, y que sus rostros aún lloran desesperados.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Cuaderno de notas: cronología para Lex Luthor presidente


"Sueña tanto como quieras. Sueña por toda la humanidad. Sueña por los que ya no podemos soñar. Pero no olvides la diferencia."
─El Doctor a Patricia en «Magia», por G. K. Chesterton
A la manera en que Lovecraft escribió un cuaderno con notas para desarrollar cuentos a posterior, me encuentro con que tengo libretas y libretas con ideas para todo tipo de partidas en muchos juegos. Y pienso, muchas de estas partidas no las jugaré, ahora que la realidad empieza a tragarme, como dice un artículo que en su momento me inspiró tanto cuando lo leí en los últimos días que cursaba preparatoria. Pensaba que los tiempos dedicados a sobrevivir en el ambiente laboral y disfrutar de mi propia familia con todo el esfuerzo que implica estaban muy lejos, y siempre pensé que ese "lejos" no llegaría. Pero ahora estoy inmerso en tantas actividades que mantener vivo al rol en mi vida cuesta su esfuerzo. Pasaron los días en que nos sentamos a jugar doce horas seguidas, jugar dos o tres veces a la semana, o cuando podía dedicarme una tarde completa en la biblioteca dibujando mapas, creando personajes y esbozando tramas. Actualmente, entre una partida y otra pueden pasar meses.

Y volviendo a las notas, quedarán ahí, como meros garabatos escritos a la prisa en un papel que se irá amarilleando. Todas esas ideas, imperios de hombres-rata, zombis-robot de marca Giovanni, elfos enloquecidos que hasta los demonios temen, el enjambre Dyson tan colosal que abarca la nube de Oort fuera del sistema solar y la conspiración que lo esconde. Todas esas ideas se perderán en el tiempo... como lágrimas en la lluvia. Es hora de trabajar.

Por eso siento la necesidad de rescatar mis escritos, que si acaso no las utilizaré (o quizás sí, incluso en un fanfiction al menos), inspiren tal vez a alguien más. Son muchas las notas, así que en varias entregas podré ir presentándolas. Mi idea es subir una o varias ideas adecuadas para un solo juego a la vez.

Empezaré con DC Adventures, algo que encontré ordenando un poco mi estudio. Surgió, me parece, de haberme leído el Lex Luthor: Man of Steel con Bryan Azarello, The Mask escrita por Mike Richardson y Lobo & Mask con John Arcudy y Alan Grant. Me tope con una cronología escrita, según recuerdo, mientras mantenía el equilibrio en el transporte público, o al menos debe ser así por la fea letra:
1989: se descubre la Máscara de Loki.
1994: primer encuentro con la Máscara.
1996: clonación de la oveja Dolly.
1997: la Máscara y Lobo pelean en Nueva York.
1998: avances en genética por Lex Luthor cura el cáncer y la diabetes.
1999: se inicia la construcción de la primera estación espacial internacional auspiciada por LexCorp.
2000: se inicia la construcción del elevador espacial. Nacen los primeros bebés extrauterinos. La Máscara aparece en Gotham.
2004: se funda Facebook.
2006: se inaugura la primera estación espacial internacional, iniciando la construcción de media docena más.
2008: Lex Luthor presidente de los E.U.A. Inaugura junto a Arthur C. Clarke el elevador espacial. Legaliza la marihuana, aborto y matrimonio gay. Comienza la construcción del CERN.
2009: comienza la colonización de la Luna.
2011: se consiguen superaleaciones a costos razonables.
2012: Lex Luthor reelegido. Se lanzan misiones a Marte, Venus y el Sol.
2018: la Máscara reaparece.
 La idea va en desarrollar un escenario donde Lex utiliza su potencial inteligencia para lo que él considera lo menos peor. La ficha del DC Adventures lo presentan como una de las más altas inteligencias, mucho más que Bruce Wayne, Darkseid y casi tanto como Brainiac. Lo imagino además intrépido en sus acciones, como John McAfee, que de un momento te funda una empresa de anti-virus, como luego trafica droga hasta que un cartel se lo zumba, luego se va a un pequeño país latinoamericano y le compra armas a la policía para combatir al narcotrafico, después libera a mujeres de la trata de blancas, luego contrata narcotraficantes para sustituir a la policía y más tarde él mismo trafica mujeres y drogas, escapando más tarde de la ley y postulándose para gobernador en Estados Unidos llegando drogado al debate ¡casi ganando las elecciones! Pienso en un Lex que utiliza lo que tiene como mejor puede, exprimiéndole toda su ventaja y divirtiéndose en el proceso. Y entonces aparece la máscara de Loki.

Vote por Lex, vote por el progreso.

Todavía hay más notas relativas a esta idea, y muchas otras para otros juegos, pero será en otra ocasión cuando las exponga. Mientras tanto, tiren iniciativa.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Reseña: Cybersalles


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La portada de Cybersalles, por Leonardo Giordano

Desafortunadamente, la ciencia sólo es espléndida cuando es ciencia. Cuando la ciencia se vuelve religión se convierte en superstición.
─G. K. Chesterton

Con la emoción que me inspira recién terminado de leer Cybersalles, escribo esta reseña que suelto como en una botella a la mar de enlaces en la maraña digital. Imagina un escenario post-apocalíptico a la usanza. El viejo mundo terminó con un invierno nuclear, hace décadas que no se ve el astro solar ni cualquier otra estrella, pero entre oscuros páramos deshabitados excepto por locos y aberraciones brilla la arcología, un colosal edificio que es toda una ciudad para millones de habitantes. 

Luces neón y hologramas saturan el panorama, hasta aquí lo esperado de una ambientación cyberpunk, pero una vez entramos notamos que las luces forman motivos recargadísimos de líneas, arquitecturas rococó hechas de super-aleaciones bajo las que pasean ciborgs con tricornios y pelucas de cable de fibra óptica formando enmarañadas estructuras sobre la cabeza. Un andrógino te observa fijamente con sus brillantes implantes oculares que cambian de color a través de un abanico láser cuando un autómata, algo torpe y recubierto con filigrana dorada, choca contigo y pide cortésmente le permitan paso. De pronto se oyen unos disparos en la cercanía y un sujeto es derribado a disparos de pistola pesada por un gendarme, en la multitud que se forma alrededor escuchas a dos hombres con polonesa abullonada cuchichear que aquél puede ser uno de los hackobinos, según los rumores del Dameron, la red a la que se conectan los usuarios para experimentar la realidad virtual. Hace tiempo que los hackobinos se mueven en las sombras, preparando una revolución que cambie la terrible situación de todos los plebeyos que viven en los más bajos niveles de la arcología, apenas por encima del gran reactor que alimenta de energía y demás sistemas vitales, destinados en su mayoría a satisfacer las comodidades de las altas clases. Y por encima de todo, el Palacio de Cristal, con paredes de diamante artificial alzándose metros de altura. Aquí habita Luis 01, el Rey Sol, déspota genético y absoluto, mientras a su alrededor giran las intrigas cortesanas jugándose vidas y riquezas por su favor.

El libro se divide en secciones que harán fácil de entender el mundo y el sistema, con ilustraciones blanco y negro por Alejandro Lizaur y David Mollá que transmiten la atmósfera de un mundo retro-futurista. Los capítulos están numerados a la usanza que recuerda el uso del MS-DOS, capítulos A:>, B:>, C:> y así.

Las secciones A:> y B:> presentan el manual, incluyendo un típico y breve ¿Qué es un juego de rol?
Las secciones C:>, D:>, E:> y F:> esbozan el mundo de Cybersalles con toda alevosía; no se extiende para permitirnos personalizar el mundo. En El siglo de las Sombras tenemos el panorama que nos espera en el juego, un escenario de aventura tecnológica entre las intrigas palaciegas, tecnología de punta que lejos de estar al servicio de la humanidad le condenan a una u otra clase de servidumbre en un rígido sistema de clases sociales bien diferenciadas.

La vida en Cybersalles ilustra los niveles de la arcología, desde las Calderas donde residen los mecanismos básicos hasta el Palacio de Cristal donde brilla el Rey Sol, pasando a describir los Niveles Plebeyos, los Superiores y donde habita la realeza. Describe además el absolutismo genético bajo el que se rige esta sociedad post-apocalíptica, las diversiones, la etiqueta y el arte del duelo.

Fuera de Cybersalles están los horrores que van desde bandidos hasta los mech-garou, viejas máquinas de una guerra olvidada que siguen en activo y destrozan a cualquiera que se aventure por los páramos, haciendo La vida en el Exterior algo peligroso aún sin contar la nación enemiga de Reichmark con sus unidades mecanizadas.
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Hay cosas horrendas allá afuera.
En ¿Quién maneja los hilos? conoceremos al Rey Sol, su corte de amantes, los príncipes de sangre, algo llamado la Iglesia y las fuerzas rebeldes de los hackobinos y les cultes diaboliques.

Continuando, en G:> tenemos la creación de personajes, muy sencilla e incluye quince arquetipos para empezar. Crear personajes es simple, empezando por elegir la clase de ciudadanía (bárbaro, biosiervo, externo, marionette, noble o plebeyo) y repartiendo dados entre los tres atributos (cuerpo, mente y social) y puntos en una gama de habilidades.

H:> nos presenta las reglas del sistema d6 rápido en sólo nueve páginas. Todo se fundamenta en tirar tantos d6 como tengas en atributo, de 1 a 3 dados, tomas el resultado más alto y le sumas o restas modificadores como habilidades, equipo o circunstancias para superar la dificultad.
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La incomprensión del hombre en un giro copernicano.
En las secciones I:> y J:> veremos detalles de la ambientación como la cibertecnología, la biotecnología y la infotecnología, dando paso a una descripción de los implementos con los que equipar nuestro personaje, desde implantes estéticos a herramientas y armas.

En K:> tendremos las fichas para los típicos encuentros, PNJs comunes o monstruos como los mech-garou, gárgolas y espectros.

El manual incluye anotaciones para crear nuestras aventuras e incluso tres ya listas para empezar a jugar en la sección L:>.

Por último, M:> contiene los apéndices que enumera los mecenas, la licencia (creative commons) y  una hermosa hoja de personaje. Me encantó la sección dedicada a listar las obras de ficción, novelas, series, películas y animes que inspiraron este juego, y la odio por agregar más libros a mi lista de lecturas que ya de por sí me tomará unos diez años. 

Cybersalles tiene lugar para esas partidas de acción que tanto nos atraen, como aquella vez que jugaste Vampiro La Mascarada pegando tiros a zombis cibernéticos de fabricación Giovanni, y si se quiere puede tornarse la partida que siempre quisiste de Cyberpunk 2020 emulando los largometrajes de Ghost in the Shell. Imaginate preparado con tu pistola y una carga láser huyendo de una manada de mech-garou en los páramos, o tras la pista de un herético biotec, o sobreviviendo en las trincheras contra la caballería mecanizada del Reichmark, o escapando de los gendarmes tras haber robado una pieza de código sacada de la recámara de un noble, o descubriendo un secreto bien resguardado en una fortaleza digital en el Dameron. En todos los casos el tema de la tecnología y cómo esta no supuso la conquista del hombre sobre la naturaleza sino una nueva forma de subyugar la voluntad puede explotarse y hacer partidas divertidas; y si somos ambiciosos, de aquellas que dan para pensar.

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miércoles, 19 de septiembre de 2018

Relato para Dungeons&Dragons: El sacrificio de Durak gro-Rugdush

Orc slave por Iain Anderson
Orc slave por Iain Anderson

Durak gro-Rugdush tenía la mandíbula inferior deshecha por ácido, y con las energías que le quedaban sacó todo el aire de sus pulmones por una garganta a punto de licuarse en un doloroso gemido. ¡Era la señal! Los demás orcos aprisionados no dudaron un instante y las cuevas se llenaron con el escándalo de grilletes abiertos. El sacrificio de Durak no sería en vano. Los chillidos de la matrona Shelur gra-Kash confirmaban la señal y apuraban la revuelta. La bruja Shelur tenía todo el poder para matarlos al instante, y por un momento temieron acabar ahí.
La bruja había elegido a Durak primero para satisfacerse lo que no le alcanzaban sus consortes, las jóvenes iniciadas en el matriarcado de la caverna. Como hizo Durak, Yreg, Ghazat y Neghed habían tragado un pequeño frasco con ácido, para regurgitarlo hasta las mandíbulas en el momento adecuado vertiendo cuanto más se pudiera sobre el rostro de la matriarca. Al parecer Durak no pudo acercarse a la cara de la bruja, que salió arrastrándose manteniendo una mano sobre su sexo licuado. Meses de planificación bajo el látigo y los conjuros de las brujas. Si no moría, que al menos el dolor le impidiera pronunciar las palabras que desataba el poder de su magia. Debían dar tiempo suficiente para que los pozos fueran abiertos en medio de la confusión, derribar los barrotes y romper cuantos grilletes pudieran antes que las brujas se recuperasen del estupor y comenzaran a exterminarlos. Algunos de los recién liberados zanjaron su odio contra las esclavizadoras, a puños, mordiscos y contundencia contra duros cuellos, su desnudez resistiendo los látigos. Muchos murieron en esa intentona de venganza, con las brujas conjurando a diestro y siniestro pero sin organización todavía.
Los orcos comprendieron que todavía no era tiempo de la venganza, así como estaban, sedientos, hambrientos y cansados. En cualquier momento aparecería el dragón muerto que no descansa, el que entregó a las orcas la magia y les erigió su matriarcado. Hoy era momento de retirarse a la superficie, saquear pueblos y con paciencia hacerse de armas para la liberación definitiva.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Relato para Dungeons&Dragons: Preludio al Imperio de dragones

Preludio al Imperio de Dragones
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Whispers from a council past por Netarliargus
Un dragón azul sobrevoló la grieta, donde divisó el centro del cráter y la reunión de los otros dragones. Es muy raro que los dragones se reúnan, y todavía más cuando las distintas especies, metálicas y cromáticas, comparten un mismo sitio. Ahí relucían brillantes bajo los últimos rayos del Sol las escamas rojas, doradas, broncíneas, blancas, verdes, y apenas reflejaba luz el cuerpo negro de otro dragón al lado de uno cobrizo. Casi la docena de dragones habían acudido al lamento, por más que un compañero, tal vez no un amigo, pues los dragones son reticentes a la amistad, pero no menos que un mentor para todos ellos. El dragón azul aterrizó alejado del círculo, mientras el dragón negro reprimía un gruñido, y fue aludido  por la dragona plateada.
—Es aciaga la hora que nos reúne, Jabidakimbatuul, honrada estoy de que hayas respondido la convocatoria, apenas a tiempo para esta celebración.
—No menos podría realizar por quien fue el más sabio entre nosotros, incluso más que Sallahtuwlishion— respondió con cierta mordacidad el azul ocupando su lugar en el círculo de dragones, como esperando incomodar a la anfitriona, pero la plateada respondió.
—Lejos estás de ofenderme, pues yo misma reconozco y venero la gentileza con que vivió nuestro venerable mentor. Honda tristeza pesa sobre mi corazón saberlo ya trascendido fuera de la esfera material, y contigo presente podemos iniciar la conmemoración y duelo.
“Sea así” respondieron los otros dragones, mientras Jabidakimbatuul resguardaba su lengua bífida. Diez dragones ocupaban sus lugares formando un círculo, con la cabeza baja mientras emitían un bajo gruñido que no inspiraba ninguna amenaza sino tristeza, y Sallahtuwlishion ocupaba el sitio del oriente mirando al poniente mientras el Sol caía al horizonte. Alzó sus cuartos delanteros hacia el astro, como tomándolo tiernamente entre sus garras, siguiendo su declinar por las montañas hasta que el disco incandescente desapareció del cielo. Aún la poca luz que quedaba se reflejó en lo que ni hombre ni mujer ha visto todavía, las gotas que como mercurio resbalaban desde los ojos de una dragona plateada, y exclamó “¡Riikano-alinaris, adiós!”.
La oscuridad dominó entonces, y si bien la vista de los dragones no es impedida por esta circunstancia, por ritual dos fuegos fueron encendidos, y a continuación los dragones conversaron sobre el fallecido lo que cada quien recordaba, pues aunque tienen un idioma propio con su sistema de caracteres, no acostumbran escribir las cosas como hacen las otras razas, pero su memoria es prodigiosa, e incluso un dragón blanco guarda bien los rencores contra los tatarabuelos de las jóvenes criaturas. Querían que todos pudieran a bien conocer al fallecido Riikano-alinaris, dragón dorado que por siglos apadrinó a otros dragones, sin importarle  su especie, cromáticos o metálicos, broncíneos, cobrizos, dorados, oropel o plateados, azules, blancos, negros, rojos o verdes. Tenía la firme convicción de que todos los dragones podrían en algún momento convivir en paz, incluso con las razas jóvenes. Tanto así que durante siglos ayudó a bardos, clérigos, magos y a cualquiera dispuesto a llevar luz de sabiduría y conocimiento más allá de toda frontera o título. Se convirtió en el guardián de la afamada biblioteca de Candelero, donde empleó su innata capacidad mágica de transformación y bajo la apariencia de un anciano clérigo limpiaba los estantes, resanaba los libros y ofrecía consejo a quien lo necesitara. Hasta que fue muerto con violencia por la ambición de un grupo.
—¡Injusto!— alzó su rugido Fylokkipyronkurik, temible dragón cuyas escamas brillaban rojas al fuego. —¿Es que no se tomará ninguna represión? Los asesinos de Rikkano-alinaris se regodean entre los suyos.
—Sus asesinos murieron en el mismo combate que provocaron.
—No me refiero a quienes combatieron directamente al venerable Riikano-alinaris, sino a toda raza que los soporta y se va extendiendo como la plaga por llanuras, bosques y montañas, por encima y por debajo de la tierra.
—¿Es que clamas por otra Guerra de las Escamas?
Y más detalles quedan por tratar, pero sin descaro podemos afirmar inició aquí la venganza de Fylokkipyronkurik y desencadenaría en el Imperio de Dragones.